Chicas y chicos abordaron con la Defensora el fenómeno de la desinformación en tiempos de pandemia

lunes 2 de agosto de 2021

En otra jornada de “Encuentros con la Defensora”, jóvenes de 6° año de la Escuela Secundaria Pía Didoménico de Catamarca dialogaron con Miriam Lewin sobre el derecho a la comunicación, el rol pedagógico del organismo y la función de las Audiencias Públicas.

La Defensora del Público, Miriam Lewin, volvió a compartir otro encuentro virtual con chicas y chicos: esta vez fueron de la Escuela Secundaria Pía Didoménico de Catamarca. La titular del organismo destacó el fenómeno de la desinformación y su capacidad de expandirse por las redes sociales y dio precisiones tanto del rol específico de la Defensoría como de la función de las Audiencias Públicas.

En el encuentro, en el que Lewin también hizo hincapié en los  derechos comunicacionales de la niñez y la adolescencia, estuvo el profesor Sebastián Aybar, quien destacó cómo los jóvenes son “muy críticos de la televisión de hoy”.

La Defensora enfatizó cómo el organismo, con alcance federal, promueve la defensa del derecho a la comunicación, que “es un derecho humano y no una mercancía”.

Además, destacó que la Defensoría, sin potestad de sanción, va por el lado de la pedagogía, de la redacción de recomendaciones para el desarrollo de un periodismo responsable y “de la reparación, del reconocimiento del error, de la disculpa sincera”.

Sobre lo específico de los riesgos de la desinformación, Lewin sostuvo que no se trata de un fenómeno nuevo, pero “gracias a las redes sociales y a las plataformas digitales se propaga con mucha rapidez”.

En ese sentido, chicas que realizaron trabajos sobre información responsable y pandemia, le preguntaron sobre el rol de los “influencers, ante lo cual Lewin apuntó a que presten atención “cuando producen contenidos” y promueven conductas que tienen que ver con el cuidado de la salud y que “pueden afectar nuestra vida”.

Como los “influencers” no son medios –prosiguió Lewin-, “yo creo que la única forma en que no se genere daño promoviendo información no chequeada científicamente, es que no se propague”.

Y una forma de evitar que se expandan esas prácticas de desinformación es mediante la alfabetización mediática, que fomenta un espíritu crítico y analítico de las audiencias.

En otro tramo del encuentro, las chicas y los chicos le preguntaron sobre las Audiencias Públicas a la Defensora, quien les explicó que son “una instancia participativa, asamblearia. La Defensoría no habla sino que escucha y recoge aquellos reclamos que puedan ser tratados por el organismo”.

Así, recordó que “uno de los principales reclamos en la primera Audiencia Pública que tuvimos fue la falta de la voz de niños, niñas y adolescentes en los medios de comunicación”, por ejemplo, en la discusión sobre si las clases debían ser presenciales o no.