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Recomendaciones para el tratamiento responsable de la información alimentaria

Miércoles 17 de octubre de 2018

La Defensoría del Público y la Fundación Interamericana del Corazón Argentina elaboraron estas recomendaciones en el contexto del “Día Nacional de la Lucha contra la Obesidad”. Están destinadas a empresas anunciantes, agencias de publicidad, licenciatarias y emisoras.

La Defensoría del Público y la Fundación Interamericana del Corazón Argentina proponen un conjunto de recomendaciones a los medios de comunicación sobre el derecho humano de las audiencias a una alimentación sana y a un entorno saludable. Ambas entidades acompañan la declaración del “Día Nacional de la Lucha contra la Obesidad” (Decreto N° 330/2017) y aprovechan la ocasión para promover la mediatización responsable de información alimentaria en el marco de la comunicación convergente.

Las siguientes recomendaciones instan a que empresas anunciantes, agencias de publicidad, licenciatarias y emisoras se comprometan a:

1- Cumplir con la normativa vigente sobre publicidad y promoción de alimentos y productos comestibles, especialmente aquellas normas destinadas a proteger la salud alimentaria de la población, luchar contra la malnutrición y promover el acceso a información socialmente relevante para el cuidado de la salud. En este marco, es preciso evitar la difusión de mensajes engañosos y estrategias publicitarias que desinformen o asignen a los productos cualidades que no tienen.

2- Evitar la promoción del consumo de alimentos y productos comestibles que, por su composición alta en grasas, grasas “trans”, azúcares y sodio, resulten nocivos para la salud. En particular, se recomienda que los anuncios publicitarios de este tipo de productos no se dirijan a un público infantil, ni se exhiban durante la programación destinada a niñas, niños y adolescentes.

3- Incluir en las estrategias publicitarias información socialmente relevante sobre la composición de los alimentos y otros productos comestibles que indiquen, en cada caso, los posibles riesgos para la salud asociados a su consumo.

4- Aprovechar los formatos ficcionales especialmente dedicados a niñas y niños para promover, como parte de la trama narrativa y en función de las identificaciones que promueven los distintos personajes en el público infantil, hábitos saludables en materia de alimentación.

5- Integrar a las agendas noticiosas información y datos sobre índices de obesidad infantil a nivel nacional y medidas preventivas, de modo de generar conciencia acerca de una problemática de salud pública relevante.

 

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